A estas alturas ya todos sabréis lo que me gustan las galletas y bueno, ¡hacerlas! Ese olor que deja en tu cocina mientras las estás horneando y un buen rato después, no tiene descripción posible. Es simplemente maravilloso.
Si además de lo buenas que están, le añadimos que no lleva ni aceite de palma como la mayoría de las industriales y ni tan siquiera mantequilla ¿No os dan ganas de meteros YA a hacerlas? Pues bien, llevan aceite de oliva y os aseguro que no vais a echar nada en falta otro tipo de grasa menos saludable.
Quedan bastante crujientes, sobretodo ese mismo día y al siguiente.
Vamos con la receta,
Ingredientes para las galletas de miel
- 250gr de harina todo uso- 15gr de maizena
- 70gr de aceite de oliva (girasol si preferís un sabor más neutro)
- 75gr de azúcar
- 35gr de miel
- 25gr de agua
- 20gr de coco rallado
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 huevo (para barnizar las galletas)
Preparación para las galletas de miel
- Vertemos en el vaso (o juntamos con la batidora) el aceite, el azúcar, la miel, el agua, el coco y la esencia hasta que veamos que queda bien integrado, unos 10 segundos a vel. 4 o 5.- Ponemos ahora la harina, la maizena, la levadura y la sal y juntamos a vel. espiga un minuto o minuto y medio. A mano se junta hasta que queda una masa homogenea.
- Queda una masa muy blandengue, no estéis tentados a añadirle más harina ya que luego nos quedarán muy duras.
- Vertemos la masa en un cuenco untado con aceite previamente y lo dejamos reposar en la nevera tapado con un film transparente hasta que tenga una consistencia más dura. Dos o tres horas o dejarla toda la noche y sacarla de la nevera media hora antes de ponernos a trabajar con ella.
- Vamos precalentando el horno a 180º
- Nos lavamos bien las manos, las untamos con un poco de aceite y con una cucharilla vamos cogiendo porciones de masa. Las hacemos rodar en la mano hasta formar una pelotita y las dejamos en la bandeja forrada con papel vegetal. Cuando ya tenemos todas las pelotitas en la bandeja, con las manos limpias nos ponemos un poco de aceite y con la palma las chafamos un poco.
- Pintamos con el huevo batido.
- Horneamos las galletas durante unos 15-20 minutos (esto siempre es subjetivo puesto que depende de cada horno) a 180º. Veréis que van cambiando de color, pero sobretodo los bordes de las galletas que se ponen más morenitos. Tenéis que tener en cuenta que aunque apaguemos el horno se siguen haciendo un poco más con el calor residual que les queda.
- Dejamos entibiar en la bandeja y las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriar por completo. Las guardamos en una caja de galletas para que se conserven bien.
Quedan con un craquelado precioso, no os parece?
En casa nos han gustado un montón y son de las de repetir una y otra vez así que ¡Animaros!
Un besazo y espero que os gusten

















