Que me gustan los bizcochos no es ningún secreto a estas alturas, pero hay algunos que me gustan mucho y otros que me conquistan para siempre. Éste es de los que me han conquistado sin lugar a dudas.
El sabor cítrico de la naranja, con la cremosidad de la leche y el crujir de las semillas de amapola lo hace perfecto. En la receta viene un sirope de naranja para usarlo a la hora de servir y que quede meloso, pero como mi idea era usarlo en mis desayunos y que me aguantara unos cuantos días pues he decidido prescindir de él.
Este molde me encanta, quedan los bizcochos tan altos que presentado en la mesa queda muy bonito.
Ha durado bien poquito, cada viaje a la cocina iba cayendo poco a poco...
Vamos con la receta,
INGREDIENTES
- 50gr de semillas de amapola
- 60gr leche
- 185gr de mantequilla blanda (100gr de aceite de oliva)
- 1 cucharada de ralladura de naranja ( Yo toda la piel naranja de una naranja Top Naranjas)
- 220gr de azúcar (150gr)
- 3 huevos
- 225gr de harina leudante y 75gr de harina sin levadura (yo 300gr harina y un sobre levavadura)
- 70gr de almendras molidas
- 125gr de zumo de naranja Top Naranjas
*Para el sirope de naranja: 250gr de azúcar+160gr de naranja+80gr de agua
*Idea tomada del libro "500 recetas de repostería"
PREPARACIÓN
- Ponemos las semillas en un cuenco con la leche y lo dejamos reposando durante unos 30 minutos.
- Limpiamos y pelamos bien la naranja y vertemos la piel junto con el azúcar al vaso. Trituramos dándole 3 veces al turbo.
- Añadimos la mantequilla o el aceite unos 8 segundos a vel. 4.
- Ponemos la mariposa, añadimos los huevos y programamos 1 minuto, 37º y vel. 4.
- Ponemos ahora el zumo, la leche y las semillas y juntamos unos segundos a vel. 3.
- Añadimos las harinas, la almendra picada y la levadura en caso de necesitarla.
- Programamos unos 15 segundos a vel. 3-4 hasta que quede bien junto.
- Yo he vertido la masa en un molde de 18cm al que le he puesto un papel vegetal en las paredes más alto para que no sobresaliera, pero un molde de 20cm o 22cm le iría bien.
- Horneamos durante unos 45 minutos más o menos con el horno precalentado a 180º, a partir de los 20 minutos o así si se dora mucho lo podéis cubrir con papel de aluminio. El mío al ser más alto ha necesitado unos 50 minutos de horneado pero ya sabéis que cada horno es un mundo.
Aquí el resultado ya servido en la mesa y a punto de ser degustado.
Para desayunar o almorzar me parece genial, pero cuando realmente lo disfruto es por la tarde después del trabajo y junto mi tacita de té.
¿Quién le ha pegado un mordisco?





















