Si os gustan las tartas de queso, no podéis perderos la que os dejo hoy. Además de ser fácil de hacer y bastante menos calóricas que otras muchas, el resultado es fantástico.
Que también os digo, yo no le he puesto base ni una capa gruesa de mermelada peeero, esos cambios son muy fáciles de hacer. Ya no hay excusas, verdad?
Se puede hacer en un molde de 22 o 24cm, pero yo he preferido hacerlo en uno de 18cm porque así queda más alta y al cocerse en el horno me gusta más la textura que queda. Personalmente, más de 20cm no usaría a menos que doblara las cantidades.
Vamos con la receta,
INGREDIENTES (entre paréntesis una versión más calórica)
- 1/2kg de queso quark (queso crema tipo Philadelphia)
- 4 huevos grandes (5 medianos)
- 1 cucharada o cuch. y 1/2 de edulcorante líquido apto para horno (100-150gr azúcar, depende vuestro gusto)
- 250ml de leche evaporada ( nata de 35%M.G.)
- 1 cucharada de maicena (20gr)
- 1 yogur (100gr)
*Esencia de vainilla
PREPARACIÓN
- Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la thermomix o el de una batidora y lo batimos unos 30 segundos a velocidad 7, hasta que esté todo bien integrado.
- Bien mezcladito.
- Aunque no es imprescindible, si que os recomiendo que el molde que uséis sea desmoldable y que forréis las paredes con papel vegetal o de aluminio (con un poquito de aceite) para que así al desmoldar no tengáis problema y quede bien bonito.
- Añadimos la masa a un molde de 24cm de diámetro, el mío era de 18cm. La única diferencia es que con uno de más diámetro quedará más bajita y se cocerá antes en el horno, cosa que hay que tener en cuenta!! Personalmente, me gustan altas que quedan más jugosas.
Si queréis ponerle base solo tenéis que hacer una plancha de bizcocho genovés y cortarlo a la medida del molde o un rulo de galletas triturado con unos 75gr de mantequilla. No hace falta deciros que ya no será tan "light", no? jajaja
Si queréis que tenga una cobertura, la podéis cubrir con la mermelada que más os guste o diluir gelatina neutra en medio vasito de agua caliente, calentar la mermelada y unirlo bien para después verterlo por encima y dejar cuajar en la nevera (todo esto antes de quitarle el molde. Aunque como es una tarta que no queda con una forma uniforma arriba a mi esta opción no me gusta ya que el corte se ve como desnivelado.
En este caso yo me decanté por servir la tarta tal cual y poner en una salsera mermelada casera de albaricoque diluida con un poquito de agua y sin trocitos (se calienta la mermelada, se le añade un culito de agua y se cuela para que nos quede una textura fina).
Para mi así es perfecta pero hubo quien prefirió sin salsa ni nada, tal cual!
¿Veis qué esponjosa queda? Es una pasada la textura que tiene para apenas llevar grasa, ni azúcar ni nada!
Un besazo y disfrutad del finde!



















