¡No me lo puedo creer! Soy tan despistada que acabo de encontrar esta receta en una carpeta del ordenador que era para borrar. Vamos, donde voy poniendo las recetas que ya subo al blog.... ¿Os lo podéis creer? Estaba convencida que ya la tenía publicada y mirando y remirando me he dado cuenta de que no.
¡Pues menos mal que se me ha ocurrido mirar! Además de ser un pan buenísimo y fácil, es de los que hago con muchísima frecuencia porque es rápido y con un gran resultado.
La receta,
INGREDIENTES
- 175ml de agua
- 20gr de aceite de oliva
- De 300 a
350gr de harina de fuerza (320)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cubito de levadura fresca o 1 sobre de la seca
PREPARACIÓN
- Ponemos en el vaso el agua, el aceite y la levadura. Programamos 2 minutos, 37º y velocidad 4.
- Añadimos la harina y la sal. Juntamos durante 10 segundos a velocidad 6 y cuando pare la máquina la programamos 2 minutos a velocidad espiga.
- Así quedará,
- Pincelamos la fuente de pyrex con aceite y la espolvoreamos con un poco de harina, sacamos la masa del vaso, le damos forma redondeada o alargada (depende del pyrex que vayamos a usar) y la metemos dentro.
- Le hacemos unos cortes con un cuchillo bien afilado, la pincelamos con un poco de aceite y la espolvoreamos con harina.
- Tapamos el pyrex con su tapa y lo metemos al horno sin precalentar durante 30 o 35 minutos a 225º.
- Cuando lleva unos 30 minutos se le puede quitar la tapa para que coja más color los últimos minutos.
Ya veis el resultado final y además, es una masa muy sencilla y agradecida de trabajar. Así que si nunca habéis hecho pan, comenzaría con este sin ninguna duda.
No me digáis que la miga no está para hincarle el diente!
Un besazo y feliz fin de semana!























